Guía científico en lugares paradisíacos

El trabajo del que os voy a hablar, y que desempeñé durante algún tiempo, es un trabajo temporal y no permanente. Por medio del “boca a boca” conocí una asociación de Milán (“Acquadimare”, ex “Universo Acqua”) que coordina la actividad de numerosos “expertos”, tanto del área científica como de la humanística. Los “expertos” participan en eventos privados, excursiones o, como en mi caso, en las actividades de un resort turístico.

Estos resorts se encuentran en lugares de interés turístico-natural y ofrecen actividades de índole más cultural que lúdica. En ellos siempre está presente un biólogo/naturalista “residente” que guía a los turistas en el descubrimiento de la flora y la  fauna, y al que ayudan expertos “itinerantes” como literatos, maestros de holismo, de baile, artes marciales, expertos en primates, etc. No existe un prototipo de persona para este trabajo: licenciados, apasionados, profesionales de éste u otros sector, etc. El trabajo de los “residentes” e “itinerantes” no se diferencia mucho, aunque en el caso de los “residentes” podemos hablar de un trabajo permanente (al menos 5 ó 6 meses en el mismo resort).

Cuando terminé la carrera, estuve como experto astrónomo en dos resorts de la cadena hotelera Hotelplan, en las Islas Maldivas (atolón Ari del Sur, Maafushivaru Island Resort) y en Kenia (Chale Island Resort) durante un periodo de 7 semanas en total, durante las navidades y la semana santa.

El trabajo se desarrollaba a lo largo de toda la jornada y comprendía no sólo las tareas específicas de cada experto, sino también tareas de organización, de salida y llegada, y de apoyo a los huéspedes. Como astrónomo se dirigen normalmente observaciones diurnas y nocturnas y se pueden tener mini-encuentros durante la jornada. Yo por ejemplo dirigía 3 ó 4 tardes a la semana observaciones a simple vista, con prismáticos o con telescopio, precedidas por una breve introducción muy sencilla sobre argumentos como las mareas, la vida de las estrellas, el zodiaco, el sol y la luna, etc.

Durante las observaciones había tiempo suficiente para profundizar y preguntar sobre las explicaciones dadas y otras curiosidades. Para todas las actividades tenía a mi disposición un buen telescopio de aficionado de 8”.

Para este tipo de trabajo es suficiente tener ciertos conocimientos de física y cierta pasión por la astronomía; pero estos conocimientos deben apoyarse sobre las características típicas que requiere el sector turístico, como la adaptabilidad a las situaciones nuevas, el dominio de uno o dos idiomas, saber despertar la curiosidad de los turistas y saber trabajar en equipo. No se organizan actividades de entretenimiento, como juegos y espectáculos, porque no forman parte de la filosofía de la cadena, aunque se pueden incluir como apoyo a las actividades que se ofertan.

La ventaja más evidente de este trabajo es que te ofrece la posibilidad de visitar estos lugares, permanecer en ellos durante algunos meses y entrar en contacto con la población local y sus costumbres. La remuneración económica en relación con las obligaciones diarias y la gran discontinuidad temporal (para los expertos no-residentes) sería, sin embargo, uno de los puntos negativos. La manutención y el alojamiento corren a cargo del resort, sin incluir extras. La retribución depende de la temporada y de la experiencia profesional, y es similar a un sueldo típico en el sector turistico. En mi opinión el trabajo de los expertos itinerantes no puede representar el único trabajo de una persona, sino una actividad que se realiza de vez en cuando, si bien es cierto que se les avisa con meses de antelación y por lo tanto, es más fácil planificarse y coordinarlo con otros trabajos.

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