¿Sabías que dos premios Cervantes eran físicos?

El 1 de diciembre de 2011, Nicanor Parra ganó el Premio Cervantes del Ministerio de Cultura de España, considerado el premio literario más importante en el mundo de habla hispana. Con un valor de 125.000 € (cerca de 171.500 $), el Premio Cervantes homenajea a un escritor latinoamericano por el conjunto de su trabajo y es uno de los premios más lucrativos del mundo literario. Entre los ganadores anteriores se encuentran Ana María Matute de España, Mario Vargas Llosa de Perú y de México, Octavio Paz. Pero también otro físico como Parra, Ernesto Sábato recibió el Premio Cervantes en el año 1984. Está programado que Parra reciba el Premio Cervantes en España el 23 de abril de 2012 – coincidiendo con el aniversario de la muerte del autor de Don Quijote.

Nicanor Parra

Nicanor Parra Sandoval nació en 1914 cerca de Chillán, una ciudad en el sur de Chile, y es hijo de un maestro de escuela. Su infancia fue difícil, llena de incertidumbre y pobreza, pero se las arregló para concentrarse en sus estudios y desempeñarse bien en la escuela. Se licenció en Ciencias Exactas y Físicas por la Universidad de Chile en 1938. Luego enseñó en escuelas secundarias hasta 1943 cuando se fue a estudiar y especializarse en Mecánica Avanzada con una beca del Institute of International Education durante tres años en la Universidad Brown de Rhode Island (EE.UU.). En 1948 se convirtió en el Director suplente de la Escuela de Ingeniería y, posteriormente, en Director del Departamento de Física de la Universidad de Chile. De 1949 a 1951 estudió cosmología en la británica Universidad de Oxford. Trabajó como profesor de física teórica en la Universidad de Chile hasta su jubilación en 1991. Aunque no dejó sus clases de Mecánica Teórica hasta 1996, al cabo de 51 años de docencia. Gonzalo Reyes, profesor del Departamento de Matemáticas de la Escuela Politécnica de la Universidad de Montreal, aún recordaba en un artículo que se puede encontrar en arXiv y titulado “Sobre la ley de movimiento en la Relatividad Especial” (2003) innumerables conversaciones con él sobre mecánica, cuando asistió a sus clases de física sobre la teoría de la Relatividad de Einstein allá por 1957 en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. También ha sido profesor visitante de varias universidades estadounidenses, como las de Luisiana o Nueva York, unas estancias que aprovechaba para realizar lecturas poéticas. Parra se ha casado dos veces: su primer matrimonio con Ana Troncoso se disolvió y de su segundo matrimonio con Inga Palmen tubo siete hijos. A pesar de Parra ser considerado uno de los grandes poetas chilenos, y de ser contemporáneo de Pablo Neruda, su carrera real fue como un profesor de física.

Hago física para ganarme la vida y poesía para mantenerme vivo. Nicanor Parra.

Ernesto Sábato

Nació en Rojas, Buenos Aires (Argentina), en 1911 y murió en Santos Lugares (Argentina) en 2011. Descendiente de padre italiano y madre albanesa, fue el noveno de once hermanos. Realiza estudios secundarios en el Colegio Nacional de la Plata. En el año 1929 ingresó en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad Nacional de la Plata. En 1938 obtiene su doctorado en Física. En palabras del propio Ernesto: “Cuando terminé mi doctorado en ciencias Físico-Matemáticas, el profesor Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina, me concedió la beca que anualmente otorgaba la Asociación Argentina para el Progreso de la Ciencia, enviándome a trabajar al Laboratorio Curie. Viaja a Francia para investigar sobre radiaciones atómicas. En palabras del propio Sábato: “Por la mañana me sepultaba entre electrómetros y probetas y anochecía en los bares, con los delirantes surrealistas”. Trabajó en ese centro de investigación hasta 1939 y luego prosiguió sus estudios sobre rayos cósmicos en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de los Estados Unidos, por lo que abandonó Paris antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. A su etapa en el MIT pertenece el artículo científico titulado On Alfvén’s Hypothesis of a “Cosmic Cyclotron”, Physical Review 55, 1272–1273 (1939), y que consiste en un comentario crítico de dos artículos previos publicados por Hannes Alfvén en 1936 (Nature 136, 761) y 1937 (Zeitschrift für Physik 105, 319). Regresó a Argentina en 1940, con la decisión de abandonar la ciencia, pero para cumplir con quienes le habían otorgado la beca se desempeñó como profesor en la Universidad Nacional de la Plata, tanto en la cátedra de ingreso a Ingeniería como en un postgrado sobre Relatividad y Mecánica Cuántica. Elaboró un libro de física destinado al primer año de las escuelas nacionales de comercio, donde dio clases, titulado ”Elementos de Física“ y que vio la luz en su primera edición a principios de 1946. Para su segunda edición, publicada en Febrero de 1946 por Espasa Calpe y muy poco difundida, Sábato llama al Doctor Alberto Maiztegui, con quien comparte su coautoría. De ese libro dijo el matemático Julio Rey Pastor: “¡Cómo quisiera haber sido yo el autor de ese libro!“. Un gran elogio sin duda para esta notable contribución a la enseñanza de las ciencias nacida en la Argentina. En 1943, el conflicto entre la ciencia y la literatura le hacen atravesar una “crisis existencial”, en sus propias palabras, que le lleva a una situación muy cercana al suicidio. Toma entonces la decisión de alejarse para siempre de la Ciencia y dedicarse definitivamente y a tiempo completo a la Literatura y la Pintura. Sábato era un físico de gran porvenir, cuando un día decidió romper con la ciencia y entregarse a la literatura. Esta decisión sorprendió a quienes lo habían estimulado en sus tareas de investigador, pero Sábato se justificó a sí mismo con estas palabras:

Muchos pensarán que ésta es una traición a la amistad, cuando es fidelidad a mi condición humana“.